Gadafiki

Carta del gato Gadafiki por Sonia Sara Adín

Publicado el 14 marzo, 2013 | Por Iván Cortés | Cartas a Iván, Vuestras Cartas

Buenos días Iván,

Lo que te voy a contar es mi historia, la cual puede ser la historia de cualquier otro gato que haya pasado parte de su vida encerrado en una jaula, abandonado y sin saber lo que es el cariño humano.

Empezaré por presentarme. Me llamo Gadafiki y soy un gato de 2 años y medio. Pero para mi corta edad, he vivido demasiadas situaciones que no debería haber vivido. Ni yo, ni ningún otro gato.

Nací en Pamplona, en el seno de una familia, que, aunque me llamaron “Rey”, no me trataron como tal. El año y medio que viví con esa familia fue una pesadilla. Estuve completamente solo. Nadie me hacía caso. Yo… como buen animal que soy, les quería. Eran mi familia.

Pero un día, me metieron en mi transportin, me llevaron a un centro y se fueron. No les volví a ver nunca más. Cuando pasaron varios días y vi que no volvían a por mí, fui consciente de que me habían abandonado. No conocía a nadie en mi nuevo hogar, había muchos más gatos, también perros que ladraban nerviosos. Estaba muy asustado. Me enteré de que eso era una protectora de animales. ¿Por qué me habían llevado ahí? ¿Quizá porque estaba enfermito? ¡Vivía encerrado en una jaula! Le oí decir a un veterinario que estaba en cuarentena. ¿Cuarentena? ¿Qué es eso? En frente de mi jaula había un espacio dónde jugaban los demás gatitos. ¡Yo quería jugar con ellos!

Pero llegó un día en que se abrió la puerta de mi jaula y, junto con los voluntarios que diariamente me daban de comer, vino una pareja a la que no había visto nunca. Me acariciaron y jugamos los tres juntos. Me cayeron bien. Ellos se fueron a hacer unos papeleos mientras a mí me metían en un transportin. ¿Otra vez? ¿A dónde me llevaban ahora? La pareja nueva me metió en su coche. “Nos vamos a casa, Gadafiki”. ¿Gadafiki? ¡Yo me llamo Rey! ¿O ya no?

Ese día, mi vida cambió. Esa pareja me adoptó, me cuidó, ¡¡¡me curó!!! Sé que invirtieron mucho tiempo y mucho dinero en las tantas y tantas pruebas veterinarias que me hicieron. Pero consiguieron curarme. Desaparecieron todos mis dolores y aprendí lo que es jugar. ¡Qué divertido es todo cuándo no duele la tripita!

No tuve una infancia gatuna feliz, pero ahora, Rey no existe. Rey es pasado. Ahora soy Gadafiki, he empezado mi segunda vida y estoy viviendo con unas personas que sé que no me van a abandonar nunca.

Desde aquí quiero agradecer a todas las personas que han adoptado animales abandonados, sin importarles su estado. Y a tantas otras que, como mis cuidadores, invierten parte de su tiempo libre en cuidarnos. Quiero decirles a todos los animales que están esperando una oportunidad, que tengan paciencia, que sus soles llegarán. Y desde aquí quiero pedir a todas las personas que, como mis primeros dueños hicieron, si no quieren cuidar de un animal, que no lo adopten. Y si lo hacen, que no los abandonen, los cuiden y los mimen. Un amigo es para toda la vida.

Un saludo Gadafiki.

Carta de: Sonia Sara Adín

 

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El Autor

Iván Cortés
Locutor, humorista, apasionado de los animales. Después de tantos años dedicados al arte de expresar, acabe recalando en el programa “Como el perro y el gato” de Onda cero. “Dios nos crea y el viento nos amontona”

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